sábado, 27, noviembre

Coches zombie: ¿Sabes lo que son estos muertos vivientes de la carretera?

Todos sabemos lo que es un zombie, un muerto viviente que, durante años, lleva aterrorizando a todos los aficionados a las películas y series de terror. Sin embargo, no sólo los humanos pueden tener “su zombie”, sino que esta figura tan desagradable también puede aplicarse a un vehículo; sí, también existen los coches zombie.

El número de vehículos zombie en nuestras carreteras es cada vez mayor, por lo que la DGT ha intensificado la persecución a estos “muertos vivientes” para intentar paliar el riesgo que este tipo de vehículos produce al circular por la vía pública.

¿Qué es un coche zombie?

Te estarás preguntando qué es un coche zombie, y es que identificarlos no es nada sencillo. Se considera coche zombie a aquel que ha sido dado de baja temporal y, pese a ello, sigue en circulación.

Cuando vamos a dar un vehículo de baja, la DGT da dos alternativas: hacerlo de forma temporal o definitivamente. La primera alternativa es la indicada para aquellos conductores que, por ejemplo, se vayan a vivir a otro destino durante un periodo y no quieran seguir pagando seguro, ITV o impuestos mientras están fuera.

También es útil para los que quieran olvidarse del coche o no puedan hacerse cargo de los gastos durante un tiempo y no tengan claro si en algún momento volverán a utilizarlo. Incluso si te han robado el coche y pretendes probar suerte para ver si aparece, darlo de baja temporal puede ser una decisión inteligente.

Además de ser reversible, otra de las ventajas de la baja temporal es su reducido coste, y es que tan sólo habrá que pagar una tasa de 8,50 euros para que el trámite sea efectivo.

Por el contrario, la baja definitiva es completamente irreversible, por lo que un vehículo dado de baja definitiva está “sentenciado de muerte”, teniendo como única salida el desguace. Este tipo de baja se tramita normalmente cuando el coche queda siniestro en algún accidente o cuando el coste de reparación supera el valor venal del mismo.

Ambas bajas tienen en común el hecho de imposibilitar la circulación del vehículo, y es que el hecho de estar de baja ante la DGT hace que este desaparezca de los registros oficiales y, por tanto, sea imposible contratar un seguro o pasar la ITV –no te pierdas nuestro reportaje sobre todo lo que debes saber sobre la ITV-.

¿Qué pasa si tengo uno?

A pesar de que la legislación es muy clara a la hora de castigar a los conductores de coches zombie, el número de bajas temporales ha aumentado exponencialmente durante los últimos años, un hecho que delata la presencia de una “comunidad zombie” en nuestras carreteras.

Teniendo en cuenta que un coche zombie no puede tener ni ITV, ni seguro, la sanción administrativa es especialmente abultada. La multa por circular sin ITV es de 200 euros, mientras que la sanción por hacerlo sin seguro puede ascender a 2.500 euros.

Por otro lado, el simple hecho de conducir un coche dado de baja –ya sea temporal o definitiva- está penado con una sanción de 500 euros. Sumando todas las sanciones, la multa por circular con un coche zombie puede ser de hasta 3.000 euros, una cantidad que se dispararía en caso de tener un incidente con cualquier otro vehículo de la carretera.

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